Esperar a que sea la hora, a que te atiendan en el
consultorio, esperar que te contesten ese bendito mensaje de texto, que te pasen a buscar, que venga la visita o que te
llamen de ese trabajo.
Esperar, esperar, esperar, significa... no hacer nada, esperar,
sentarse, pararse, mirar el reloj, que el tiempo pase, sin hacer nada, porque
hagas lo que hagas, eso que estás esperando, va a suceder cuando tenga que suceder sin que puedas hacer nada para que se
adelante.
Hay
veces donde Dios me pide que accione, y me da instrucciones de las cosas que debo hacer, pero para alguien que siempre
"hace" para que las cosas sucedan, es difícil cuando Dios
le dice "esperá" un SI te lo entiendo, un NO también, pero..
ESPERA??? A QUIEN LE GUSTA ESPERAR!
...y
viene la duda, y viene la desesperación y la falta de fe, y es hora de tomarme
de las promesas y recordar que si Dios me lo prometió lo va a hacer, que
si me llevó a África con 10 dólares en el bolsillo para dos meses, se puede
encargar de que no me falte nada hoy, si, hoy, como el maná, hoy, porque Dios
te da para hoy a veces para mas tiempo, pero si te está llevando a otro nivel
de fe… Vas a experimentar lo que es vivir al borde y depender totalmente de El.
¿Qué
querés de mi Señor? Oré, renuncié a la pobreza, ofrendé más que nunca, hice
todo lo posible, y las finanzas no llegan, ¡que querés de mi!!!! “Adorame” me dijo, “esperá, y mientras esperas... adorame.”
El me extraña, extraña mi voz, mi carita de enamorada
cuando le canto, cuando me callo, y lo siento, porque a veces sobran las
palabras, y solo puedo cerrar los ojos, y soltar unas lágrimas, porque es tan
Santo, tan gigante, tanto amor... que me desborda, y no hay nada que quiera
decir, solo estar, estar ahí con El.
Que tengas una hermosa semana. Te bendigo.