viernes, 11 de mayo de 2012

Oración Guerrera

Lo prometido es deuda, y no me gusta deberle a nadie! Jaja, les paso las notas que resumen la charla de guerra espiritual que dicté hace un par de miércoles atrás.




Guerra Espiritual

Guerra espiritual, es básicamente, ángeles y demonios peleando en los aires  
por nosotros. La Biblia nos instruye a batallar con la armadura de Dios puesta.

La guerra espiritual no es para tibios, necesitamos una vida de intimidad con Dios y conocimiento de la palabra para poder batallar con autoridad y no ser golpeados por los ataques del enemigo, quien si encuentra una grieta en nuestra vida espiritual tiene autoridad legal de meterse a destruirnos. Colosenses 3.1-17Gálatas 5.16-26


Lo ideal antes de interceder es presentarse a Dios con agradecimiento, y pedirle que examine y revele los pecados de nuestro corazón para poder ser limpios, confesar y pedir perdón. Luego cubrimos TODO con la sangre de Jesús,  familia, afectos, mascotas, bienes, salud, TODO. Una vez hecho esto, sería bueno escuchar a Dios, que tiene para decirnos, pedir la guía del Espíritu Santo para que nos ayude a interceder conforme a la voluntad del Padre, y de contar con el don de lenguas, mejor, ya que  como dice en Romanos 8:26-27 el Espíritu Santo lo hará conforme a Su voluntad.

                                     




Cuando Dios nos muestra un espíritu que está influenciando nuestra vida, nuestra familia, o alguien por quien oramos, debemos renunciar si es nuestro, y atar, y echar al abismo. NO solamente “fuera” porque quedan deambulando y vuelven, AL ABISMO, Marcos 5:1-20 vemos que cuando Jesús mandó a la legión a los cerdos, ellos le rogaban que no los mande al abismo, porque de ahí no pueden volver más y son castigados.

Cuando echamos espíritus queda un lugar vacío. Siempre hay que desatar lo contrario a lo que se echó, o al Espíritu Santo, su fruto, pero nunca dejar ese lugar vacío.
Es vital conocer la palabra de Dios, la famosa Espada, y declarar la palabra de Dios, las promesas, profetizar lo que Dios va  a hacer con esa situación, persona o lo que sea que oremos.

                                           



Si estamos en santidad no debemos temer, el chanclas es como los niños, insiste e insiste con meternos miedo, pero si lo ignoramos se cansa y se va.

Debo ser libre para poder liberar a otros,  y no debo imponer manos a nadie a menos que Dios así me lo indique y mi pastor me haya delegado esa autoridad. Si tenemos un manifestado y no sabemos que hacer, tenemos la autoridad de atarlo en el nombre de Jesús y derivarlo con alguien que esté capacitado.



                                      

Luego de orar, podemos agradecer en fe por que confiamos en que Dios escuchó nuestra oración y tenemos fe que lo que atamos y desatamos en la tierra será atado y desatado en el cielo, y viceversa.


                                            


Esta es MI experiencia con Dios, y una guía de como YO lo hago.  Te animo a que busques a Dios en tu intimidad y que EL te revele que manera de guerrear pero nunca lo hagas sin un corazón limpio y sin cubrir todo con la sangre de Cristo.

SANTIDAD + INTIMIDAD  + AUTORIDAD = VICTORIA ESPIRITUAL.



Abrazos de amor para tod@s. 

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