Lo prometido es deuda, y no me gusta
deberle a nadie! Jaja, les paso las notas que resumen la charla de guerra
espiritual que dicté hace un par de miércoles atrás.
Guerra Espiritual
Guerra espiritual, es básicamente, ángeles
y demonios peleando en los aires
por
nosotros. La Biblia nos instruye a batallar con la armadura de Dios puesta.
La guerra espiritual no es para tibios,
necesitamos una vida de intimidad con Dios y conocimiento de la palabra para
poder batallar con autoridad y no ser golpeados por los ataques del enemigo,
quien si encuentra una grieta en nuestra vida espiritual tiene autoridad legal
de meterse a destruirnos. Colosenses 3.1-17 – Gálatas 5.16-26
Lo ideal antes de interceder es presentarse
a Dios con agradecimiento, y pedirle que examine y revele los pecados de
nuestro corazón para poder ser limpios, confesar y pedir perdón. Luego cubrimos
TODO con la sangre de Jesús, familia,
afectos, mascotas, bienes, salud, TODO. Una vez hecho esto, sería bueno escuchar
a Dios, que tiene para decirnos, pedir la guía del Espíritu Santo para que nos
ayude a interceder conforme a la voluntad del Padre, y de contar con el don de
lenguas, mejor, ya que como dice en
Romanos 8:26-27 el Espíritu Santo lo hará conforme a Su voluntad.
Cuando Dios nos muestra un espíritu que
está influenciando nuestra vida, nuestra familia, o alguien por quien oramos,
debemos renunciar si es nuestro, y atar, y echar al abismo. NO solamente “fuera”
porque quedan deambulando y vuelven, AL ABISMO, Marcos 5:1-20 vemos que cuando
Jesús mandó a la legión a los cerdos, ellos le rogaban que no los mande al
abismo, porque de ahí no pueden volver más y son castigados.
Cuando echamos espíritus queda un lugar
vacío. Siempre hay que desatar lo contrario a lo que se echó, o al Espíritu
Santo, su fruto, pero nunca dejar ese lugar vacío.
Es vital conocer la palabra de Dios, la
famosa Espada, y declarar la palabra de Dios, las promesas, profetizar lo que
Dios va a hacer con esa situación,
persona o lo que sea que oremos.
Si estamos en santidad no debemos temer, el
chanclas es como los niños, insiste e insiste con meternos miedo, pero si lo ignoramos se cansa
y se va.
Debo ser libre para poder liberar a
otros, y no debo imponer manos a nadie a
menos que Dios así me lo indique y mi pastor me haya delegado esa autoridad. Si
tenemos un manifestado y no sabemos que hacer, tenemos la autoridad de atarlo
en el nombre de Jesús y derivarlo con alguien que esté capacitado.
Luego de orar, podemos agradecer en fe por
que confiamos en que Dios escuchó nuestra oración y tenemos fe que lo que
atamos y desatamos en la tierra será atado y desatado en el cielo, y viceversa.
Esta es MI experiencia con Dios, y una guía
de como YO lo hago. Te animo a que
busques a Dios en tu intimidad y que EL te revele que manera de guerrear pero
nunca lo hagas sin un corazón limpio y sin cubrir todo con la sangre de Cristo.
SANTIDAD + INTIMIDAD + AUTORIDAD = VICTORIA ESPIRITUAL.
Abrazos de amor para tod@s.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
dejame tu mensaje! ♥